El Deportivo regresa a Primera tras ocho años de sufrimiento y pasión inquebrantable

El Deportivo de La Coruña ha cerrado un ciclo de 2.954 días desde su descenso hasta su regreso a Primera División este domingo, tras una travesía llena de dificultades. La afición, un pilar fundamental, ha demostrado su lealtad inquebrantable a lo largo de estos años difíciles, convirtiendo cada partido en una celebración del deportivismo. Nacho Martínez, un aficionado que ha vivido en carne propia esta travesía, destaca: "Ha sido muy largo. Lo hemos sufrido durante mucho tiempo. Había momentos que parecía que no íbamos a salir de ahí, pero hemos vuelto a Primera". Este sentimiento se ha transmitido de generación en generación, con hinchas como Pablo Nogareda afirmando: "Yo seguiré al Dépor en las buenas y en las malas. Siempre. Es un orgullo". La mezcla de edades en las gradas de Riazor es notable, con aficionados que han vivido tanto las glorias como las caídas del club. José María Fernández comenta que la afición ha sostenido al club en sus momentos más difíciles, y en palabras de Carmen Boledo, el hincha es "más que una afición, es un sentimiento que nos une". La joven Andrea Nogueiras expresa su orgullo de ser del Dépor, resaltando que su generación ha vivido un viaje lleno de decepciones, pero ahora puede ver a su equipo en lo más alto: "Me alegro de que la gente de mi generación que solo hemos comido mierda podamos ver al Dépor en Primera". Este regreso también es motivo de alegría para las nuevas generaciones. Pedro Lozano, Leo Acuña y Alejandro Tavares, de apenas 11 años, sueñan con ver a su equipo en acción, recordando que su última experiencia en Primera fue cuando eran bebés. El deportivismo no se limita a Galicia; aficionados de toda España y del extranjero siguen al equipo con fervor. Mario Fernández, desde León, comparte su alegría y el legado familiar que representa el club: "Esto es desde la cuna. En un par de años nos van a ver volver a Europa".
Source: Sport.es - 2026-06-01