El Barça dividido: fútbol con rumbo claro y baloncesto en crisis

El Barça dividido: fútbol con rumbo claro y baloncesto en crisis

Hay dos Barças que hoy parecen vivir en clubes (realidades) distintos. El del fútbol, que ha recuperado algo tan básico como escaso en los últimos años: una línea de juego reconocible. El entrenador define necesidades, el director deportivo trabaja sobre ellas y el club intenta fichar con rigor, atendiendo a la edad, al encaje, al equipo y a la evolución futura de la plantilla. No todo saldrá bien, pero al menos existe un criterio. Y cuando hay razonamiento, incluso el error se entiende. El Barça de fútbol transmite que Hansi Flick y Deco comparten una hoja de ruta. Las incorporaciones no parecen una colección de oportunidades inconexas, sino piezas pensadas para un modelo concreto: intensidad, juventud, velocidad y descaro para competir de inmediato. Se aprecia una jerarquía clara: El técnico entrena, el director deportivo planifica y la presidencia facilita recursos. Después de demasiados veranos de improvisación, eso ya supone una victoria institucional. En contraste, el baloncesto avanza entre silencios, cargos sin resolver y decisiones tardías. Xevi Pujol está en un limbo contractual, mientras que una leyenda como Juan Carlos Navarro ha quedado en una especie de destitución a medias. La confección de la plantilla demuestra la fragilidad del proyecto. Cuando un jugador del peso de Toko Shengelia duda, el problema es más que contractual. La sección se convierte, cada verano, en un ejercicio de fe para agnósticos a esta gestión. No hay entrenador de prestigio que quiera sentarse en el banquillo, porque se encuentran plantillas sin una identidad. La comparación es dolorosa porque el escudo es el mismo y la exigencia debería ser idéntica. El Palau pide estructura, liderazgo y ambición; no solo dinero tardío. La Euroliga castiga la improvisación y los rivales crecen.

Source: Sport.es - 2026-07-28